Artigo sobre "Voto de Pobreza" por Luis Agüero Wagner
VOTO DE POBREZA SEGÚN LA CLEROBURGUESÍA
Luis Agüero Wagner/ Diario do siglo XXI
La historia católica recuerda que la tesis de Wyclif de que la pobreza
está asociada con la santidad hizo que varias de sus obras fueran
condenadas por el Sínodo de Blackfriars, que le prohibió escribir.
Las ideas de Wyclif fueron recogidas por Jan Hus, que encontró terreno
propicio para ellas en Bohemia, donde la iglesia católica sacaba
enormes riquezas, una tercera parte de las cuales se embolsaba el
arzobispo de Oraga.
Los enredos de Hus, quien desató una rebelión contra los recolectores
de indulgencias terminaron cuando el emperador del Sacro Imperio
Romano Segismundo de Luxemburgo lo arrojó a la hoguera con la
bendición Papal, el 6 de Julio de 1415.
Casi un siglo antes, el capítulo general de los franciscanos se había
reunido en Perugia, y había declarado que Cristo y sus apóstoles no
habían poseída nada, para escándalo de la opulenta corte Papal. Juan
XXII denunció la declaración de Perugia como una diabólica herejía, y
se tomó el trabajo de escribir dos encíclicas proclamando que el
derecho a la propiedad era incluso a la caída de Adán y Eva y que en
el Nuevo Testamento Cristo y los apóstoles sí aparecían con bienes.
Los fraticelli, un grupo de franciscanos a los cuales se les fue la
mano con el voto de pobreza, terminaron como leña de una gran hoguera
en Marsella. En 1294, fueron incinerados en Parma los hermanos
apostólicos de Gerardo Segarelli, los cuales también habían cometido
la herejía de predicar la austeridad y pobreza en el seno del
catolicismo.
Un digno heredero de estas santas doctrinas podría considerarse al
gobierno arzobispal del Paraguay, encabezado por el falso teólogo de
la liberación Fernando Lugo. Leia mais...
N.B: Artigo encaminhado pelo autor para publicação
Luis Agüero Wagner/ Diario do siglo XXI
La historia católica recuerda que la tesis de Wyclif de que la pobreza
está asociada con la santidad hizo que varias de sus obras fueran
condenadas por el Sínodo de Blackfriars, que le prohibió escribir.
Las ideas de Wyclif fueron recogidas por Jan Hus, que encontró terreno
propicio para ellas en Bohemia, donde la iglesia católica sacaba
enormes riquezas, una tercera parte de las cuales se embolsaba el
arzobispo de Oraga.
Los enredos de Hus, quien desató una rebelión contra los recolectores
de indulgencias terminaron cuando el emperador del Sacro Imperio
Romano Segismundo de Luxemburgo lo arrojó a la hoguera con la
bendición Papal, el 6 de Julio de 1415.
Casi un siglo antes, el capítulo general de los franciscanos se había
reunido en Perugia, y había declarado que Cristo y sus apóstoles no
habían poseída nada, para escándalo de la opulenta corte Papal. Juan
XXII denunció la declaración de Perugia como una diabólica herejía, y
se tomó el trabajo de escribir dos encíclicas proclamando que el
derecho a la propiedad era incluso a la caída de Adán y Eva y que en
el Nuevo Testamento Cristo y los apóstoles sí aparecían con bienes.
Los fraticelli, un grupo de franciscanos a los cuales se les fue la
mano con el voto de pobreza, terminaron como leña de una gran hoguera
en Marsella. En 1294, fueron incinerados en Parma los hermanos
apostólicos de Gerardo Segarelli, los cuales también habían cometido
la herejía de predicar la austeridad y pobreza en el seno del
catolicismo.
Un digno heredero de estas santas doctrinas podría considerarse al
gobierno arzobispal del Paraguay, encabezado por el falso teólogo de
la liberación Fernando Lugo. Leia mais...
N.B: Artigo encaminhado pelo autor para publicação

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